Una ficha por afección con el estado, la superficie afectada, el porcentaje de parcela, el plano, el organismo competente y la norma. Y un apartado final con lo que no se ha podido comprobar.
Una zona de flujo preferente que aparece después de la escritura no se arregla con una modificación de proyecto. Setenta euros antes valen por muchas horas después.
Catastro, IDEIB, Dirección General de Recursos Hídricos, mapa urbanístico, Costas y Ports IB. Ninguna fuente secundaria, ningún dato de terceros.
Escrito en el propio informe, con nombre y apellidos. Un pre-screening que esconde sus huecos es peor que no tenerlo.